Por Michèle Croquevielle.

 Estimadas y estimados lectores:

Con mucha alegría escribo estas líneas, los primeros renglones de la 1ª versión Interamericana de nuestra querida revista Existencia: ¡Sean bienvenidas las escuelas AE de Canadá, México y Argentina!

Por lo anterior todos los artículos irán en español e inglés.

También señalar que cada semestre agregaremos un artículo extendido, iniciando este año con una relación entre el Análisis Existencial y el Mindfulness, desarrollado por Roberto Arístegui.

Será un enorme  desafío para este gran nuevo equipo editor de coordinación, lo que me lleva a pensar sobre en nuestra Capacidad de Ser (Poder ser, 1ªMF) y las condiciones para ello requeridas: tener la Protección (de una teoría, del equipo), Espacio (interno para soñar, pensar los temas, y del equipo para discutirlos) y Sostén (esta plataforma web, nuestras experiencias previas).

Todos los artículos de este número, giran en torno a esto: las condiciones requeridas  para Poder ser en el mundo. Porque “Poder Ser” en el mundo, consiste en el pilar fundamental de nuestro existir. Es como contar con los cimientos estructurales de nuestra casa (sostén), sus paredes (el espacio que nos proveen) y su techo (que nos protege).

Ahora bien, mi reflexión va hacia la propia persona posibilitadora de esas condiciones. Entonces la pregunta ya no es ¿Puedo ser? Sino que la vuelco hacia mí: ¿Puedo dar Sostén, Espacio y Protección a otro/s? ¿Qué (atributo) poseo para ello?

Soy madre, pareja, hija, terapeuta, amiga, profesora, etc., y al igual que cada uno de uds.,  en cada uno de esos roles, a lo largo de mi vida, he sido requerida por otro para ayudar, apoyar, sostener. Pienso que cada ser vivo en alguna medida está capacitado, y tiene los recursos para ello. El punto es que no siempre somos concientes de esta capacidad. Especialmente cuando nuestra percepción es selectiva a nuestra precariedad frente  a diversas situaciones, donde no consigo captar en mí que, aún allí, puedo dar Espacio a otro (por ej si sólo necesita llorar), o Sostén (al tomar su mano con firmeza al cruzar una calle), o también Protección (cuando acepto a alguien en su diversidad). Muchas veces se trata sólo de eso, situaciones tan simples, pero que pueden tener un alcance tan profundamente protectores y posibilitadores.

Particularmente desde mi rol de terapeuta, brindar esas condiciones se me hace fundamental, pues facilita el poder ser del otro. Sin embargo también requiere de mi parte mucha conciencia de ambos (como siempre, lo dialógico del AE): por un lado conciencia de mis propios apoyos pues más que las palabras que se dicen, es el “cómo se expresan” lo que transmite mi propia confianza en lo que digo. Y aquí la Verdad es un concepto muy significativo en esto. Verdad es Realidad, es “lo que es”, incluso cuando hago conciente mis propias limitaciones (por ej., cuando reconozco no ser capaz de atender una temática de algún paciente y derivarlo). No creernos omnipotentes pues no lo podemos todo, pero podemos bastante.

Por otro lado también se me aparece la conciencia del otro y sus propias capacidades y limitaciones. Esto implica no sobreestimar al otro en sus recursos, pero tampoco subestimarlo.

Frente a esto me hago las siguientes preguntas:

¿Me percibo como sostenedora hacia otros? ¿Cuáles son mis propias y específicas características que me posibilitan a ello? Físicas? Por ejemplo el tono de mi voz, mi forma de sentarme, la firmeza en la mano que doy, etc. ¿O más bien Intelectuales? Mis conocimientos, mis títulos académicos? ¿Quizás mis capacidades sostener o dar espacio van por mi cercanía emocional, firmeza afectiva?. Mientras pienso en esto, me imaginé una pequeña hierba dando sombra o refugio a una hormiga…tan pequeño ese vegetal y sin embargo…

¿Hay alguna característica propia que puedo visualizar como protectora, sostenedora? ¿En algún ámbito en especial: en el trabajo? en la maternidad/paternidad? en la amistad? en la academia?

Y al mirar “hacia fuera”, al mundo externo, ¿me veo requerida como protectora, aceptadora, sostenedora? ¿Qué porto en mí que pueda ser requerido por alguien, por algo para Poder Ser?

(Imprescindible conciencia de Mí como posibilitadora y conciencia del Otro, como requiriente).

Estimadas y estimados, el Análisis Existencial nos ofrece este maravilloso desafío: ser co-constructores de ambos mundos. Y para poner manos a la obra, qué mejor que dar una mirada a los insumos personales con los que contamos para ello.

¡Un abrazo!

Michèle Croquevielle

Psicóloga

Directora ICAE

michele@icae.cl